miércoles, 31 de diciembre de 2014
¿Dice usted....."no veo nada de malo en ello"?
"No estén amando ni al mundo ni las cosas [que están] en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él; porque todo [lo que hay] en el mundo —el deseo de la carne y el deseo de los ojos y la exhibición ostentosa del medio de vida de uno — no se origina del Padre, sino que se origina del mundo. Además, el mundo va pasando, y también su deseo, pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre"(1 Juan 2:15-17).
Si usted está casado ó casada, lo más probable sesentirá ofendido ó ofendida si nota que su conyuge le guiña el ojo a una persona que esta deseosa de que su relación termine. Ese guiñar de ojos aunque parece inofensivo es muestra de lo que lleva ese conyuge en el corazón.
Sí, es indicativo de que ese conyuge está cerca de cometer un acto que marcará su vida para siempre, pues destruirá su matrimonio. Esta situación puede parecerle asunto de poca importancia a la persona que esta dando el paso en falso, pero no para el conyuge inocente.
¿Como ve usted las festividades navideñas, como la despedida del "año viejo y el recibimiento del "nuevo año? ¿Como algo inocente? ¿Ama usted al mundo? Lo más probable es que su respuesta sea un rotundo "NO". Pero de las palabras en 1Juan 2:15-17 aprendemos como se siente Dios al ver a personas que dicen adorarlo coqueteando con el mundo de su adversario el Diablo.
Si alguno ama al mundo, no puede decir que ama a Dios. La Biblia dice en Santiago 4:4 "Adúlteras, ¿no saben que la amistad con el mundo es enemistad con Dios? Cualquiera, por lo tanto, que quiere ser amigo del mundo está constituyéndose enemigo de Dios. Esas palabras no dejan espacio para dudas, pues expresan que si "queremos"....no...., si somos ...sino que "queremos ser parte del mundo", nos convertimos en enemigos de Dios. Y aún dice usted con toda esta prueba biblica.... ¿no veo nada de malo en ello?
Meditación
La meditación es: "la acción de aplicar con intensidad el pensamiento y la reflexión al conocimiento y consideración de una cosa, bien experiencias del pasado, asuntos del presente o posibles acontecimientos futuros".
Para meditar debidamente, es necesario estar libre de distracciones, estar a solas con los pensamientos. Por ejemplo, La Bibla dice que al caer la tarde, Isaac salió a pasear solo con el fin de meditar, posiblemente sobre su inminente matrimonio con Rebeca. (Gé 24:63.)
Durante la soledad de las vigilias nocturnas, el salmista meditó sobre la grandeza de su magnífico Creador. (Sl 63:6.)
La meditación provechosa evita las respuestas desagradables. Supone pensar seriamente en los asuntos de importancia para dar respuestas desde el corazón que no haya que lamentar más tarde. (Pr 15:28.)
martes, 30 de diciembre de 2014
¿Debemos celebrar Año Nuevo?
La fecha del Año Nuevo y las formas de celebrarlo varían de un país a otro. Leemos lo siguiente sobre su origen: “El emperador romano Julio César fijó el 1 de enero como día de Año Nuevo en el año 46 antes de Cristo. Los romanos dedicaron el día a Jano, dios de las puertas y de los inicios. El mes de enero [en latín, Januarius] recibió su nombre de Jano, el cual tenía dos caras: una mirando adelante y otra hacia atrás” (The World Book Encyclopedia). Por lo tanto, los festejos de Año Nuevo se basan en tradiciones paganas.
lunes, 29 de diciembre de 2014
La Torá
La educación en tiempos bíblicos
La Torá
"También tienen que enseñarlas a sus hijos." (DEUTERONOMIO 11:19.)
1 En Israel tanto el padre como la madre enseñaban a sus hijos desde una edad muy tierna. (Deuteronomio 11:18, 19; Proverbios 1:8; 31:26.) En la obra francesa Dictionnaire de la Bible el escriturario E. Mangenot escribió: "Tan pronto como el niño podía hablar se le enseñaban unos cuantos pasajes de la Ley. Su madre repetía un versículo; cuando el niño lo aprendía, le enseñaba otro. Luego, se ponía en sus manos el texto escrito de los versículos que ya sabía de memoria. Así se enseñaba a los hijos a leer, y cuando crecían podían continuar su instrucción religiosa leyendo la ley del Señor y meditando en ella".
2 Eso indica que uno de los principales métodos docentes que se empleaban era la memorización. El conocimiento acerca de las leyes y los tratos de Jehová con su pueblo había de penetrar en el corazón. (Deuteronomio 6:6, 7.) Era necesario que meditaran sobre lo que aprendían. (Salmo 77:11, 12.) Para ayudar a los jóvenes y a los mayores a recordar las cosas, se utilizaban diversos recursos para facilitar la memorización. Por ejemplo: acrósticos, versos consecutivos en un salmo que empezaban con una letra diferente, en orden alfabético (como en Proverbios 31:10-31); aliteración (palabras que empiezan con la misma letra o el mismo sonido); y números, como los que aparecen en la mitad posterior del capítulo 30 de Proverbios. Es interesante que algunos eruditos creen que el calendario Guézer, uno de los ejemplos más antiguos de escritura hebrea, se usaba como ejercicio para mejorar la memoria de los escolares.
Programa de estudios
3 La educación en Israel no se limitaba a aprender a leer y escribir. Una de las materias importantes que se enseñaba era la historia. La enseñanza acerca de las obras maravillosas de Jehová a favor de su pueblo era una parte fundamental del programa de estudios. Estos hechos históricos tenían que enseñarse de generación en generación. (Deuteronomio 4:9, 10; Salmo 78:1-7.) La celebración de las fiestas anuales era una buena oportunidad para que el cabeza de familia enseñara a sus hijos. (Éxodo 13:14; Levítico 23:37-43.) A este respecto The International Standard Bible Encyclopedia dice: "Mediante la instrucción del padre en el hogar y sus explicaciones sobre el significado de las fiestas, los niños hebreos aprendían cómo Dios se había manifestado a sus antepasados, cómo deberían vivir en el presente y cuáles eran las promesas divinas respecto al futuro de Su pueblo".
4 La educación que daban los padres incluía enseñanza práctica. Las hijas aprendían a hacer trabajos domésticos. El último capítulo de Proverbios muestra que estos eran muchos y variados; entre ellos hilar, tejer, cocinar, comerciar y todo lo relacionado con la administración del hogar. Normalmente los hijos aprendían el oficio de su padre, fuera este del campo o algún trabajo manual. En tiempos posteriores los rabinos judíos solían decir: "Quien no enseña a su hijo un oficio útil, lo cría para ladrón".
5 En el libro de Proverbios se ve la profundidad espiritual de los métodos docentes utilizados en Israel. Señala que el propósito era enseñar a "los inexpertos" cuestiones elevadas como sabiduría, disciplina, entendimiento, perspicacia, juicio, sagacidad, conocimiento y capacidad de pensar... todo ello en "el temor de Jehová". (Proverbios 1:1-7; 2:1-14.) Recalca los motivos que deben impulsar al siervo de Dios hoy día a mejorar su educación.
Sacerdotes, levitas y profetas
6 Aunque los padres proveían la educación básica, Jehová educaba también a su pueblo mediante los sacerdotes, los levitas no sacerdotales y los profetas. En su última bendición sobre la tribu de Leví, Moisés dijo: "Instruyan ellos a Jacob en tus decisiones judiciales y a Israel en tu ley". (Deuteronomio 33:8, 10.) Es significativo que en hebreo la palabra "ley" (toh·ráh) se deriva de una raíz que, en su forma verbal, quiere decir "indicar", "enseñar", "instruir". La Encyclopaedia Judaica dice: "Por lo tanto, la palabra [torah] significa ‘enseñanza’, ‘doctrina’ o ‘instrucción’".
7 Esto también distinguió a Israel de las demás naciones e incluso de las del día moderno. Las naciones políticas de hoy tienen un cuerpo de leyes, pero la población en general solo conoce algunas de estas. Cuando la gente está en conflicto con la ley, tiene que pagar mucho dinero por los servicios de un abogado que la defienda. Las escuelas de derecho son para los especialistas. Sin embargo, en Israel Dios utilizaba la Ley para decir a su pueblo cómo debían adorarlo y cómo debían vivir en conformidad con Su voluntad. A diferencia de otros códigos legales, la Ley estipulaba que se tenía que amar a Dios y al prójimo. (Levítico 19:18; Deuteronomio 6:5.) La Ley de ninguna manera era un libro frío y lleno de reglas. Contenía doctrina, enseñanza e instrucción sobre un modo de vivir que el pueblo tenía que aprender.
8 Mientras se mantuvieron fieles, los sacerdotes y los levitas cumplieron con su responsabilidad de enseñar al pueblo. Pero en la mayoría de los casos descuidaron su deber de educar a la nación. Esta falta de educación en la Ley de Dios acarrearía terribles consecuencias, tanto para los sacerdotes como para el pueblo. En el siglo VIII a.E.C., Jehová profetizó: "Mi pueblo ciertamente será reducido a silencio, porque no hay conocimiento. Porque el conocimiento es lo que tú mismo has rechazado, yo también te rechazaré de servirme como sacerdote; y porque sigues olvidando la ley de tu Dios, yo me olvidaré de tus hijos, aun yo". (Oseas 4:6.)
9 Además de los sacerdotes, Jehová levantó profetas para que educaran al pueblo. Leemos: "Jehová siguió advirtiendo a Israel y Judá por medio de todos sus profetas y todo hombre de visiones, diciendo: ‘Vuélvanse de sus malos caminos y guarden mis mandamientos, mis estatutos, conforme a toda la ley que mandé a sus antepasados y que he enviado a ustedes por medio de mis siervos los profetas’". (2 Reyes 17:13.) Respecto al papel que desempeñaban los profetas en calidad de educadores, el escriturario francés Roland de Vaux escribió: "También los profetas tenían la misión de instruir al pueblo, por lo menos tanto como de predecir el porvenir; la inspiración profética daba a su predicación la autoridad de palabra de Dios. Es cierto que durante el período monárquico los profetas fueron los maestros de religión y de moral del pueblo, los mejores, ya que no siempre los más escuchados". Los israelitas abandonaron los caminos de Jehová debido a que no recibieron la educación apropiada de parte de los sacerdotes y los levitas y porque no prestaron atención a Sus profetas. Samaria cayó ante los asirios en 740 a.E.C., y Jerusalén y su templo fueron destruidos por los babilonios en 607 a.E.C.
La Torá
2 Eso indica que uno de los principales métodos docentes que se empleaban era la memorización. El conocimiento acerca de las leyes y los tratos de Jehová con su pueblo había de penetrar en el corazón. (Deuteronomio 6:6, 7.) Era necesario que meditaran sobre lo que aprendían. (Salmo 77:11, 12.) Para ayudar a los jóvenes y a los mayores a recordar las cosas, se utilizaban diversos recursos para facilitar la memorización. Por ejemplo: acrósticos, versos consecutivos en un salmo que empezaban con una letra diferente, en orden alfabético (como en Proverbios 31:10-31); aliteración (palabras que empiezan con la misma letra o el mismo sonido); y números, como los que aparecen en la mitad posterior del capítulo 30 de Proverbios. Es interesante que algunos eruditos creen que el calendario Guézer, uno de los ejemplos más antiguos de escritura hebrea, se usaba como ejercicio para mejorar la memoria de los escolares.
Programa de estudios
3 La educación en Israel no se limitaba a aprender a leer y escribir. Una de las materias importantes que se enseñaba era la historia. La enseñanza acerca de las obras maravillosas de Jehová a favor de su pueblo era una parte fundamental del programa de estudios. Estos hechos históricos tenían que enseñarse de generación en generación. (Deuteronomio 4:9, 10; Salmo 78:1-7.) La celebración de las fiestas anuales era una buena oportunidad para que el cabeza de familia enseñara a sus hijos. (Éxodo 13:14; Levítico 23:37-43.) A este respecto The International Standard Bible Encyclopedia dice: "Mediante la instrucción del padre en el hogar y sus explicaciones sobre el significado de las fiestas, los niños hebreos aprendían cómo Dios se había manifestado a sus antepasados, cómo deberían vivir en el presente y cuáles eran las promesas divinas respecto al futuro de Su pueblo".
4 La educación que daban los padres incluía enseñanza práctica. Las hijas aprendían a hacer trabajos domésticos. El último capítulo de Proverbios muestra que estos eran muchos y variados; entre ellos hilar, tejer, cocinar, comerciar y todo lo relacionado con la administración del hogar. Normalmente los hijos aprendían el oficio de su padre, fuera este del campo o algún trabajo manual. En tiempos posteriores los rabinos judíos solían decir: "Quien no enseña a su hijo un oficio útil, lo cría para ladrón".
5 En el libro de Proverbios se ve la profundidad espiritual de los métodos docentes utilizados en Israel. Señala que el propósito era enseñar a "los inexpertos" cuestiones elevadas como sabiduría, disciplina, entendimiento, perspicacia, juicio, sagacidad, conocimiento y capacidad de pensar... todo ello en "el temor de Jehová". (Proverbios 1:1-7; 2:1-14.) Recalca los motivos que deben impulsar al siervo de Dios hoy día a mejorar su educación.
Sacerdotes, levitas y profetas
6 Aunque los padres proveían la educación básica, Jehová educaba también a su pueblo mediante los sacerdotes, los levitas no sacerdotales y los profetas. En su última bendición sobre la tribu de Leví, Moisés dijo: "Instruyan ellos a Jacob en tus decisiones judiciales y a Israel en tu ley". (Deuteronomio 33:8, 10.) Es significativo que en hebreo la palabra "ley" (toh·ráh) se deriva de una raíz que, en su forma verbal, quiere decir "indicar", "enseñar", "instruir". La Encyclopaedia Judaica dice: "Por lo tanto, la palabra [torah] significa ‘enseñanza’, ‘doctrina’ o ‘instrucción’".
7 Esto también distinguió a Israel de las demás naciones e incluso de las del día moderno. Las naciones políticas de hoy tienen un cuerpo de leyes, pero la población en general solo conoce algunas de estas. Cuando la gente está en conflicto con la ley, tiene que pagar mucho dinero por los servicios de un abogado que la defienda. Las escuelas de derecho son para los especialistas. Sin embargo, en Israel Dios utilizaba la Ley para decir a su pueblo cómo debían adorarlo y cómo debían vivir en conformidad con Su voluntad. A diferencia de otros códigos legales, la Ley estipulaba que se tenía que amar a Dios y al prójimo. (Levítico 19:18; Deuteronomio 6:5.) La Ley de ninguna manera era un libro frío y lleno de reglas. Contenía doctrina, enseñanza e instrucción sobre un modo de vivir que el pueblo tenía que aprender.
8 Mientras se mantuvieron fieles, los sacerdotes y los levitas cumplieron con su responsabilidad de enseñar al pueblo. Pero en la mayoría de los casos descuidaron su deber de educar a la nación. Esta falta de educación en la Ley de Dios acarrearía terribles consecuencias, tanto para los sacerdotes como para el pueblo. En el siglo VIII a.E.C., Jehová profetizó: "Mi pueblo ciertamente será reducido a silencio, porque no hay conocimiento. Porque el conocimiento es lo que tú mismo has rechazado, yo también te rechazaré de servirme como sacerdote; y porque sigues olvidando la ley de tu Dios, yo me olvidaré de tus hijos, aun yo". (Oseas 4:6.)
9 Además de los sacerdotes, Jehová levantó profetas para que educaran al pueblo. Leemos: "Jehová siguió advirtiendo a Israel y Judá por medio de todos sus profetas y todo hombre de visiones, diciendo: ‘Vuélvanse de sus malos caminos y guarden mis mandamientos, mis estatutos, conforme a toda la ley que mandé a sus antepasados y que he enviado a ustedes por medio de mis siervos los profetas’". (2 Reyes 17:13.) Respecto al papel que desempeñaban los profetas en calidad de educadores, el escriturario francés Roland de Vaux escribió: "También los profetas tenían la misión de instruir al pueblo, por lo menos tanto como de predecir el porvenir; la inspiración profética daba a su predicación la autoridad de palabra de Dios. Es cierto que durante el período monárquico los profetas fueron los maestros de religión y de moral del pueblo, los mejores, ya que no siempre los más escuchados". Los israelitas abandonaron los caminos de Jehová debido a que no recibieron la educación apropiada de parte de los sacerdotes y los levitas y porque no prestaron atención a Sus profetas. Samaria cayó ante los asirios en 740 a.E.C., y Jerusalén y su templo fueron destruidos por los babilonios en 607 a.E.C.
El Diezmo
¿Cuánto dinero debería donar?
"Dios ama al dador alegre." (2 Corintios 9:7.) Aunque millones de fieles de todo el mundo conocen estas palabras bíblicas, algunos quizá se sientan obligados a dar más de lo que en realidad pueden. De hecho, ciertas confesiones exigen a sus miembros una suma denominada el diezmo, la cual constituye el 10% de los ingresos de la persona.¿De verdad exige la Biblia que donemos una suma determinada? Tal vez usted se pregunte: "¿Cuánto dinero debería donar yo?".
Donaciones obligatorias y donaciones voluntarias en la antigüedad
En la Biblia hallamos instrucciones claras dadas a la nación de Israel sobre la cantidad que Dios les mandaba dar (Levítico 27:30-32; Números 18:21, 24; Deuteronomio 12:4-7, 11, 17, 18; 14:22-27). Estos mandatos no eran abusivos. Jehová prometió a los israelitas que, a cambio de obedecer sus leyes, él los haría "rebosar [...] con prosperidad" (Deuteronomio 28:1, 2, 11, 12).En otros casos, los israelitas podían donar voluntariamente lo que quisieran, fuera mucho o poco. Por ejemplo, cuando el rey David planificó la construcción de un templo a Jehová, sus súbditos donaron "oro [por valor de] cinco mil talentos" (1 Crónicas 29:7). Comparemos esto con lo que Jesús observó cuando vino a la Tierra. Él "vio a cierta viuda necesitada echar [en las arcas del templo] dos monedas pequeñas de ínfimo valor". ¿Podemos hacernos una idea de la cantidad que donó? Pues bien, para que equivaliera al salario de un día, ¡tendría que haber puesto sesenta y cuatro veces esa cantidad! Aun así, Jesús señaló que aquella pequeña ofrenda le había sido grata a Jehová (Lucas 21:1-4).
¿Está obligado el cristiano a donar una cantidad fija?
Los cristianos no están bajo el pacto de la Ley que Dios hizo con Israel, de modo que no están obligados a donar una cantidad fija. Sin embargo, en el ámbito de la congregación cristiana verdadera, dar con generosidad produce mucha satisfacción. El propio Jesús declaró: "Hay más felicidad en dar que en recibir" (Hechos 20:35).Los testigos de Jehová apoyan con contribuciones voluntarias su campaña mundial de predicación. Tales contribuciones se utilizan para imprimir publicaciones como revistas y para edificar y mantener sus lugares de adoración, llamados Salones del Reino. Ninguna parte de esos fondos se emplea para pagar salarios. Algunos Testigos que se dedican a tiempo completo a la obra de hacer discípulos sí reciben ayuda para sufragar sus gastos de transporte y otros gastos personales. Pero ninguno de ellos exige esa ayuda. De hecho, la gran mayoría de los testigos de Jehová no reciben ninguna compensación económica por el tiempo y los recursos que dedican a predicar. Más bien, tal como el apóstol Pablo, quien hizo tiendas de campaña para cubrir sus gastos, ellos trabajan seglarmente para mantenerse (2 Corintios 11:9; 1 Tesalonicenses 2:9).
Si alguien desea efectuar una donación a la obra que los testigos de Jehová están realizando, ¿cuánto debe dar? Pablo escribió: "Que cada uno haga tal como lo ha resuelto en su corazón, no de mala gana ni como obligado, porque Dios ama al dador alegre" (2 Corintios 8:12; 9:7).
sábado, 27 de diciembre de 2014
¿Qué es el autismo?
¿Qué es el autismo?
El autismo es una disfunción cerebral caracterizada por un desarrollo anormal del pensamiento, de la capacidad de comunicarse y de la conducta social. Altera el procesamiento de la información recibida mediante los sentidos, lo que produce en los sujetos afectados una reacción exagerada ante algunas sensaciones (imágenes, sonidos, olores, etcétera) y falta de respuesta ante otras. El deterioro causado por el autismo da lugar a un conjunto de comportamientos extraños. Los síntomas, que suelen aparecer antes de los 3 años, pueden variar notablemente de un niño a otro. Examine los siguientes ejemplos:
Imagínese que trata con amor a su precioso hijo y no obtiene respuesta. Esto sucede con frecuencia con los niños autistas. La mayoría de ellos prefieren estar solos a relacionarse con la gente. No les gusta que los abracen, rehúyen la mirada de los demás y tratan a las personas como objetos, sin apenas tener en cuenta sus sentimientos. En algunos casos extremos, da la impresión de que no distinguen entre su familia y los extraños. Es como si vivieran en un mundo propio, indiferentes a las personas y los sucesos de su entorno. El término “autismo”, derivado del griego au·tós, que significa “mismo”, se refiere a este ensimismamiento.
En contraste con su desapego por la gente, los niños autistas se sienten atraídos hacia determinados objetos y actividades, que acaparan toda su atención por varias horas seguidas de un modo raro y reiterativo. Por ejemplo, en vez de jugar con los autos de juguete como si fueran reales, los colocan en filas rectas y ordenadas o dan vueltas y vueltas a las ruedas. El comportamiento reiterativo se manifiesta de más formas. Muchos se resisten a cambiar su rutina; se empeñan en hacer siempre las cosas exactamente de la misma manera.
Los niños autistas también responden de un modo desacostumbrado a los sucesos y a las situaciones que se les presentan. Sus respuestas pueden ser desconcertantes, pues la mayoría son incapaces de describir lo que están experimentando. Casi la mitad son mudos, y los que hablan generalmente usan las palabras de forma insólita. En lugar de contestar a una pregunta diciendo sí, se limitan a repetir la pregunta (fenómeno llamado ecolalia). Algunos utilizan expresiones que parecen extrañamente fuera de lugar y que solo pueden entender quienes conocen su “código”. Por ejemplo, un niño usó la frase “está muy oscuro afuera” para referirse a una ventana. A muchos les es difícil también hacer ademanes, y gritan o se encolerizan para indicar que tienen una necesidad.
jueves, 4 de diciembre de 2014
Cuidado con el uso de los dispositivos electrónicos
Cuidado con el uso de los dispositivos electrónicos
Los dispositivos electrónicos están a la orden del día en todas partes del mundo. Si se emplean bien, son instrumentos útiles, pero si no, pueden dañar la relación que tenemos con nuestro Padre celestial y los miembros de nuestra familia. Veamos un ejemplo. Esta publicación que ahora está leyendo se escribió y publicó con la ayuda de computadoras. Estas pueden ser eficaces herramientas para la investigación y comunicación, y a veces pueden servir para que uno se divierta un poco. Pero tambien, existe el riesgo de que la tecnología informática se convierta en una obsesión para nosotros. Los astutos anunciantes convencen a la gente de que debe tener los productos de última generación. Un joven deseaba tanto cierta tableta electrónica que en secreto vendió uno de sus riñones para comprársela. ¿Qué piensa usted alrespecto?
Los dispositivos electrónicos están a la orden del día en todas partes del mundo. Si se emplean bien, son instrumentos útiles, pero si no, pueden dañar la relación que tenemos con nuestro Padre celestial y los miembros de nuestra familia. Veamos un ejemplo. Esta publicación que ahora está leyendo se escribió y publicó con la ayuda de computadoras. Estas pueden ser eficaces herramientas para la investigación y comunicación, y a veces pueden servir para que uno se divierta un poco. Pero tambien, existe el riesgo de que la tecnología informática se convierta en una obsesión para nosotros. Los astutos anunciantes convencen a la gente de que debe tener los productos de última generación. Un joven deseaba tanto cierta tableta electrónica que en secreto vendió uno de sus riñones para comprársela. ¿Qué piensa usted alrespecto?
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