miércoles, 31 de diciembre de 2014

Meditación


                                                           
   La meditación es:  "la acción de aplicar con intensidad el pensamiento y la reflexión al conocimiento y consideración de una cosa, bien experiencias del pasado, asuntos del presente o posibles acontecimientos futuros".





Para meditar debidamente, es necesario estar libre de distracciones, estar a solas con los pensamientos. Por ejemplo, La Bibla dice que al caer la tarde, Isaac salió a pasear solo con el fin de meditar, posiblemente sobre su inminente matrimonio con Rebeca. (Gé 24:63.) 


 Durante la soledad de las vigilias nocturnas, el salmista meditó sobre la grandeza de su magnífico Creador. (Sl 63:6.)


La meditación debemos dirigirla hacia cosas beneficiosas, como el esplendor y las obras de nuestro Creador Jehová y las cosas que le agradan a Él (Sl 19:14; 49:3; 77:12; 143:5; Flp 4:8), no hacia los planes y trampas de las personas malas. (Pr 24:1, 2.)

La meditación provechosa evita las respuestas desagradables. Supone pensar seriamente en los asuntos de importancia para dar respuestas desde el corazón que no haya que lamentar más tarde. (Pr 15:28.)